Siempre he creído que en la
decepción se encuentra gran parte de mi inspiración, debe tener alguna relación
con el deseo de tener una vida tranquila en la que todos los problemas que me
resulten incómodos pudieran evitarse. No puedo ignorar esa parte de mí que cree
que todo estará bien si tomamos decisiones consientes de que pueden salir mal,
pero ¿Qué podemos hacer cuando todo era perfecto y termina mal?, cuando nos
volvemos victimas del resultado aleatorio de una moneda con dos caras iguales.
Estoy en un ciclo extraño, es
algo parecido al “nacer, crecer, reproducirse y morir”, a excepción que este
ciclo es más simple, va de la ilusión al fracaso, después una prolongada
temporada neutral que se reduce cada que inicia de nuevo el ciclo para iniciar
con el fracaso de nuevo, y así hasta el día de hoy en el que ya ni siquiera
puedo definir mi estado real.
Puedo decirte una cosa, en este
momento eres mi fracaso y mi corazón guarda tanto rencor, coraje y odio hacia
ti, que lo único que me queda es ahogarlo un poco para darme cuenta que el
resultado que ahora tengo es solo producto de mis malas decisiones y de tu
inevitable manera de ser, de esa necesidad tuya de estar con alguien y de
negarlo todo el tiempo.
Podría tomar mis llaves, mi
celular y mi vida, ponerme mis zapatos y correr hacia ti, donde sea que estés,
pero de que serviría si solo has tratado de huir de mi. Tengo tantas preguntas,
tantas dudas, y sé que no necesito esas respuestas para continuar con mis
planes, es solo que quiero matar todo lo que queda vivo de mis sentimientos
hacia ti, todos siguen ahí, no han cambiado ni un poco, si así fuera no habría necesidad
de escribir esto y dudo que escribirlo contribuya a redimirme.
Te has metido en mi cabeza, eres
por quien me pregunto todos los días “¿en algún momento dejaré de pensar en
ella?” y no importa que haga, irremediablemente recurro a ti para jugar con tu
vida en mi cabeza, mezclándola con fragmentos de libros y películas con finales
felices, escribiendo poco a poco nuestra vida perfecta.
Soy más de los que escuchan que
de los que hablan y aun así sé que a veces hablo de mas, sé que te he dicho
cosas que te resultaron molestas y que hubiera sido mejor mantenerlas ocultas,
pero yo no soy así, no soy un cínico, solo soy honesto y tal vez imprudente.
Olvidemos por un momento que te
dije que no me sentía feliz contigo, olvidemos que no has estado conmigo desde
hace tiempo, creamos que lo que uno le decía al otro era cierto, que soy una
persona importante en tu vida y que tu llevas contigo muchas cosas de mí, ¿Cómo
es que se puede olvidar algo así tan fácil?. No sé que es lo que me quieras
demostrar, alguna vez lo dije, cuando me importabas un poco más que nada;
Nuestras relaciones son edificios, casas, refugios, y poco a poco hacemos de
todo eso algo mas grande, algo mas fuerte, pintamos nuestros cuartos de colores
agradables, aumentamos pisos y colocamos ventanas, hacemos de todo esto algo
mas fuerte, por que ahí vamos a vivir y ahí moriremos juntos, así que si de
pronto nuestro refugio se destruye, los cristales se rompen y terminamos con un
terreno baldío, entonces sabrás que no hiciste nada por conservarlo, destinaste
tus recursos a otro lugar y espero que a ese lugar en el que estas le queden
bien nuestras ventanas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario