Libertad


La encontraron en el piso, entre aquel extraño circulo formado por 5 pequeños cipreses, lugar que algunos escogian para esconderse, pero ese dia no, seguramente ella no llego ahi sola, algunos inocentes malditos debieron arrastrarla hasta ahi, tal vez solo la patearon o insultaron o lo que fuera, pero ella, inocente, pobre y fragil estaba mas alla de sus posibilidades de huir, estaba atrapada en aquel refugio con olor a muerte y niños. Cuando llegaron a decirme que la habian encontrado crei poder hacer algo por ella, quien hubiera dicho que un segundo en mis descuidos significarian su muerte, crei haber sido lo suficientemente claro para que nadie le hiciera daño, les dije lo que crei adecuado, que rea diferente a nosotros, que no les haria daño, que ellos tampoco deberian dañarla, que tenia una vida como todos. Ellos se dieron la vuelta, caminaron alejandose y de pronto alguien grito, yo solo me di la vuelta, crei que lo habian entendido y tal vez asi fue, pero no todos lo hicieron.

Ya no recuerdo su rostro, mucho menos su nombre, solo se que al voltear él ya la habia asesinado con toda la tranquilidad que solo la ignoracia y la indiferencia pueden lograr, levanto su pie y lo presiono con tanta fuerza sobre su cabeza que, al retirarlo, lo unico que todos pudimos observar fue polvo.

Algunos se limitaron a toser, estornudar o simplemente externar su desacuerdo por lo repugnante del acto, yo tuve que resistir las ganas de golpearlo, de marcar lo suficiente su cara como para que lo recordara cuando se viera al espejo, pero ella solo se elevo, como era su destino, pero esta vez solo fue polvo, el viento se encargo de esparcirla por el mundo, incluso en aquellos lugares oscuros y frios donde seguramente le hubiera gustado estar.

Ya no la recuerdo tanto como antes, pasar por aquel lugar ya no me devuelve tristeza, pero siempre estara en mi mente, volando en mi cabeza, con el viento, como polvo, con el tiempo con sus alas, ayer crei verla, pero solo fue una sombra, quiza solo vi su sombra...

C. A. subconsciente rechazado

¿sabes que te quiero?- lo pregunto por qué me gustaría dejar de suponer muchas cosas y también me gustaría que tu dejaras de hacerlo, aunque ahora lo niegues se que algún día lo pensaste, pensaste que estaríamos los dos solos, caminando de la mano y besándonos mientras escuchábamos el aire a su paso por las hojas de los arboles, viendo gente caminar, gente borrosa, porque estaríamos enfocados en nosotros, en nuestros ojos, incluso en nuestras almas, después, detendríamos nuestro camino para hablar de lo mucho que nos queremos, que no viviríamos sin tenernos el uno al otro y yo te diría que no podría imaginar mi vida sin ti. No te puedo pedir una disculpa, ni ofrecerla, porque yo no hice nada, todo lo hizo nuestra mente, la misma que ahora me dice que te quiere.

¿Sabes que te has dejado llevar por los demás?- lo haces cuando piensas que al tomarte de la mano somos algo más que personas compartiendo un instante, si lo quieres así está bien, disfruta tu momento, imagina cosas que te puedan hacer feliz e imagina lo que los demás piensan cuando estoy contigo, solo recuerda que las caídas tienden a ser más duras conforme mas alto llegues, quédate conmigo en el piso, con el cariño que te ofrezco, no te estoy pidiendo que te vayas, te estoy pidiendo que compartas tu vida conmigo, no la vida que has imaginado o que te han hecho imaginar, te lo pido a ti, por que se que no eres solo un cuento, quiero a la que ha compartido un poco de su vida conmigo y con la que he compartido la mía sin ningún interés, porque no quiero que esperes nada de mí, no quiero que te decepciones de tus propias expectativas.

¿Te has dado cuenta que no me conoces?

Historias de amores

Me encuentro en un idilio entre el suicidio y mi existencia, ellos caminan juntos ideando la manera en ser satisfechos por ambos, el suicidio sabe que será feliz con el sacrificio de mi existencia, mi existencia sabe que es feliz con la atracción inevitable que el suicidio tiene por ella, porque le gusta vivir siendo objeto de deseo, un deseo que ella sabe no será correspondido, por lo menos hasta el momento en que el cansancio sea demasiado como para detener su camino o hasta que el suicidio haya conquistado poco a poco cada parte de mi cuerpo, engañándolas con celestiales ofertas, para que de pronto, si mi cuerpo fuera débil, sentir que con su traición llega el fin de mi amada existencia, y tener la sensación de cada parte cediendo su esencia a la muerte, sin poder hacer nada más que dejar poco a poco esto que llaman vida, es irónico que al final, la que siempre ha deseado mi vida sea la muerte.

After a day full of rain...



...el objeto de lo imposible que nos orilla a adorar sin darnos cuenta que solo reflejamos nuestros complejos de inferioridad, o el recuerdo vago de un vida infeliz que se dedica a satisfacerse con la belleza efímera de una realidad utópica...

Recuerdos prestados...


Por la ventana observo algún recuerdo del agonizante sol, aun no muere, no totalmente, todo gracias al horario de verano, son las 7:20, veo la hora en aquel reloj que me recuerda tu existencia, me recuerda que siempre estarás ahí, esperando que voltee a ver la hora para darme cuenta que no te has ido, que me repites aquellas palabras cada que avanza el segundero “te quiero”.

No te creo, eres tan mentirosa, tan común, y aun asi te admiro, por que lograste hacer que hoy crea que por lo menos un instante me quisiste, que por lo menos un instante estuviste ahi sin esperar que fuera alguien mas, y eso ¿en que me convierte?, solo me gustaría decir que en un engañado mas, debe haber muchos en tu lista de fracasos y conquistas.

No te puedo decir que quería de ti mas de lo que me ofreciste, mas de lo que te atreviste a dar; no se lo que quiero ahora, solo se que no te quiero a ti aun cuando algo en mi interior no te quiere dejar ir, algo en aquel segundero que solo alarga tu existencia.

Se escuchaba tan esperanzado, pudo haberlo dicho solo por molestar pero es igual a ti, ofrecen un poco de esperanza para después dar la espalda sin darse cuenta que detrás de nosotros se encuentra aquello que puede hacer a los demás alejarse, me mostraste quien eras, y me di cuenta de todas las cosas que seguramente creías cuando pronunciabas.

Vas a regresar, me vas a pedir que vaya contigo, te diré un chiste ligero, para que pienses que aun no te olvido, para que alimente un poco mas tu ego, pero date cuenta, no estoy en tu lista de conquistas, anotame en tu lista de fracasos, por que eso es lo único que quiero de ti, ser nada.

Duelo.

Podría quedarme aquí, sentado junto a ti, para llorar todas las tardes por las cosas que no has logrado, por todos los intentos fallidos que te han llevado solamente al charco de lagrimas sobre el cual te encuentras, pero no puedo, nunca me ha gustado mojarme, soy de los que esperan a que llegue el sol para secar nuestras pérdidas, soy de los que lloran mientras caminan para compartir sus lagrimas, soy el que va pasar caminando cada tarde frente a ti hasta que llegue el momento que quieras seguir caminando conmigo.

Me gusta andar solo, observando a aquellos que pudieran acompañarme, porque sé que tu no me lo pedirás, no es necesidad, pero podría compartir con alguien más lo que tú no quieres compartir conmigo, alguien debe querer mis insípidos comentarios y mis eternos silencios, y es que ya no me puedo sujetar mas a ti, porque me he dado cuenta que solo quiero a la mujer que desearía que fueras.

Ven conmigo, te lo pide aquel que te ha acompañado, aquel que ahora se va por qué no puede engañarse más tiempo, no me importaría seguir con esta venda en los ojos si tu serás la que guie mis pasos, solo te pido que vengas conmigo, sino lo deseas tan solo me despediré y evitare decirte lo que muchas veces he supuesto que sabes, evitare pensar que no está bien el que me vaya y aceptare que al seguir mi camino encontrare a quien pueda caminar conmigo en aquel lugar que siempre fue para ti pero que ahora solo es de quien quiera estar junto a mí como yo un día quise estar contigo.


Vidas pasadas.


Me estaba acordando de vidas pasadas, ya sabes, lo que alguna vez hiciste y que no lo hiciste bien, y siento que no he cerrado mis círculos tan bien como debería, tiendo a ser muy nostálgico pero en ocasiones confundo mi nostalgia con arrepentimiento, es difícil simplemente sentarse a recorrer nuestra vida, es como en el momento de nuestra muerte, eso que dicen acerca de ver toda nuestra vida en un segundo, pero cuando yo lo hago, parece que la mayor parte de esos momentos son malos o no fueron tan buenos, y es que siempre espero tener algo mejor, siempre espero que las cosas sean mejores, soy de los que repiten sus actos las veces suficientes para que el resultado sea perfecto, pero en algunas partes de mi vida no puedo poner una pausa y regresarme al momento en el que puedo corregir, no mis errores, sino aquellos instantes que parecieran tan imperfectos.

Carta anónima a los deseos frustrados.


No me siento mal, se lo que quiero y no eres tú, lo intente pero no paso, no quisimos que pasara, no se trata de una persona, se trata de una pareja, que si bien no fue lo que formamos, así me sentía cada que estaba contigo, tal vez esto sea otro más de los engaños en los que me hace caer mi imaginación, aunque no me molestaría lo contrario, y es que por mas q me quiera imaginar “que hubiera sido de nosotros”, no lo puedo hacer, pasan segundos que parecen horas, de esos de los que siempre hablamos pero que nunca sentimos de verdad, y no lo puedo asimilar, no me puedo lamentar por haber perdido lo que tuve, porque en realidad nunca he tenido nada, nunca te tuve a ti, nunca nos tuvimos.

Siempre apareces tan pequeña en las fotos, ¿te has dado cuenta?, eres solo un noveno solitario en aquella maldita y eterna regla de los tercios, pero luces feliz, y espero que lo seas, y no es porque me afecte que no sea así, es solo que no puedo desear lo contrario para una persona que me hizo sentir feliz, que me regalo momentos de su vida, momentos de su mente.

Me gustaría decirte gracias, pero en realidad sería muy tonto, no tengo nada que agradecer, mi orgullo no me permite siquiera mirarte, siempre me has hecho temblar y el único motivo que encuentro para este sentimiento es que en realidad nunca te conocí, nunca supe quien eras, tal vez algún día conozca mas partes del rompecabezas de tu vida, pero este no es el momento ni el lugar, ese momento y ese lugar nunca han existido.

Tantas veces lo pedí, tantas veces lo dije que, al final, me convencí que era lo que de verdad quería, pero solo fue para sentirme menos culpable, para no aceptar que en realidad, en ocasiones soy un cobarde y no me atrevo a actuar, rechazo lo que siento y vivo en mi rutina, la eterna rutina que finjo odiar pero que adoro vivir.

No nos debemos nada mas allá de largas o cortas explicaciones, no importa, nada cambiara lo que ha pasado, todo fue mutuo, créeme cuando te digo que lo que paso fue honesto, nunca te engañe, no soy aquel personaje perverso que busca el perfecto disfraz para cada ocasión, si he tenido disfraces han sido impuestos por los que me observan, no por mí realidad, y es que al final de todo esto solo quedo con fragmentos tuyos, fragmentos que agradezco tener y que tratare de cuidar, no soy tan desprendido para deshacerme de ellos, y si guardas algún fragmento mío, deséchalo si no te sirve pero, no trates de unirlo con personas que no existen o ideas que no sean ciertas.

No te pido que me entiendas, no te pido nada, solo escribo lo que pienso, y con eso no me refiero a lo primero que llegó a mi cabeza, me refiero a que es lo que me hubiera gustado decir y que nunca me di la oportunidad de hacer.

No te puedo decir que estaré ahí cuando me necesites, ni tampoco que sabes donde puedes encontrarme, porque aun cuando lo anterior es un hecho, no sirvió de mucho que así fuera, tal vez lo que más molesta es que ni siquiera ha pasado por mi mente luchar por ti, y que tampoco sienta que me estoy rindiendo por no hacerlo.

Nos vemos en esta vida, fue un placer estar en la tuya y se que nos encontraremos de nuevo.

El ladrón de manzanas.


En algún lugar del mundo vivía un niño q le gustaban las manzanas, diario comía una, pocas ocasiones (sino es q nunca) su mamá se daba cuenta, aun así nunca vio como desaparecían del frutero, a veces las madres son distraídas.
Y así iba por la vida, comiendo manzanas, a veces lo único que quedaba de ellas eran las semillas, otras veces le podía llegar a gustar tanto alguna que no se atrevía siquiera a comerla, a veces ni siquiera las tocaba.
Y en una de esas ocasiones, al ir caminando por la calle, en el puesto de frutas que siempre se ponía los domingos enfrente de la escuela, vio una manzana que lo hizo desearla tanto que el vendedor lo tuvo que alejar, como quien aleja una mosca (o abeja si les gusta más) de un dulce, así que después de un rato de pensarlo el niño le pregunto al vendedor el precio de aquella manzana, el se lo dijo y después solo se dio la vuelta a atender a algún otro cliente, y aun cuando estaba a su alcance, aun cuando el niño llevaba el dinero suficiente, se acerco sigilosamente, nada que una manzana no pudiera ver con calma, movió su mano rápidamente tomándola fuertemente y corrió, corrió como nunca lo había hecho.
Y mientras corría, la manzana, q se preguntaba el porqué del acto del niño, y después de muchas cuadras se decidió a preguntarle al niño: -¿por qué me has robado?-
El se extraño de aquella situación, nunca antes le había hablado una manzana, aunque viendo que era tan perfecta, eso más que asustarlo, aumentaba la felicidad por haberla obtenido, el niño no le contesto, solo sonrió, abrió la boca, ella solo vio aquellos dientes blancos acercarse cada vez mas, sintió como se clavaban en ella poco a poco, sintió como perdía cada parte de su cuerpo, y cuando al fin aquel pequeño ladrón sacio su hambre, la tomo por la cintura que sus mordidas habían formado en ella y la arrojo, al piso, como si hubiera sido cualquier cosa, el siguió caminando, en realidad solo era una manzana mas.
Con el tiempo, en aquel lugar donde el niño tiro su manzana, creció un árbol tan grande, que aun cuando deba las manzanas más hermosas que cualquiera pudiera desear le tendría que costar un gran trabajo el solo poder tocarla o siquiera verla.
Y así, aquella manzana se sentía feliz, por poder hacerle la vida difícil a aquellos niños que se dedican a tomar manzanas, comerlas y solo tirarlas, sin siquiera pensar en ellas.
FIN

FRAGMENTOS



Nosotros sabíamos que era lo que buscábamos, y fuimos juntos dejándonos llevar por el deseo de ser algo más que simples personas que comparten el mismo espacio en algún tiempo, y estuviste junto a mí, esperando que tal vez yo reaccionara, te tomara de algún lado y al fin te pudiera dar un beso, y yo, sentado junto a ti, pensaba si valía la pena estar imaginando lo que tú querías…

Te vi, y supe que quería estar contigo toda mi vida, y me di cuenta de lo común que para mi era tener ese pensamiento, me di cuenta de lo poco que significaba para mí una vida, y decidí olvidarlo, como el niño que olvida su infancia al crecer, como yo cuando decidí dejar de lastimarte.

Nos rechazamos tanto tiempo, tratando de retrasar lo inevitable, traté de poder ver atreves de la neblina que provoco tu presencia, en un segundo me di cuenta que podía ver claramente, nada ya cubría mis ojos, “tal vez” espere demasiado, no me di cuenta cuando te fuiste, pero “tal vez” nunca estuviste allí.

Me pregunto qué paso, alguna parte en mi interior sabe perfectamente que provoco esta situación, y la otra parte la rechaza tratándome de consolar, pero ya nada funciona, ni siquiera la aceptación, y eso es lo que quiero, dejar de repetir esto en mi mente, dejar de buscar una solución a un problema que no existe, dejar de buscar algo que no voy a encontrar en ti, alguien más se llevo tu corazón un día, yo solo me quede con el espacio que dejo tu supuesto corazón en mi.